“Fumo porque no tengo tu boca.
Lo de beber es una opción
alternativa ¿O en serio alguien se cree
que por consumir este líquido
color caramelo,
tú vas a salir de mi cabeza?
Se puede perder
el equilibrio
pero nunca la memoria.
La realidad es que querer
olvidar,
es el modo más estúpido de recordar para siempre.
Y
yo cada día estoy más seguro de que la felicidad,
solo depende del
paisaje
y que el paisaje que puede hacerme feliz,
solo depende de ti.
Y nunca vuelves.
Porque volver si ya te has ido es llevarse la contraria.
Lo
malo del cariño,
es que cuando te acostumbras a él,
el amor se parece
demasiado a una madre.
No sé si me lo dijiste o lo he soñado.
Pero es
cierto.
¿Como nos íbamos a desear,
si ya no sabíamos insultarnos?
E
ignoramos a conciencia que el placer
comenzaba en las rodillas,
que
lamer más que un verbo era un idioma.
Y aprendimos a apagar las
luces,
pues una vez se conoce el camino del orgasmo,
la rutina se hace
cargo de recoger los gemidos.
Pero sin ti la rutina,
nunca es lo mismo que contigo.
Y
creo que estoy viviendo demasiado rápido,
para morir tan viejo,
demasiado triste,
para soñar contigo.
Y creo que me estoy queriendo
demasiado poco
por quererte tanto.
Y fumando demasiado a pecho
por no
hallar tus labios.
Y nunca vuelves.
Y yo ya no sé
del todo,
si aún tu risa es mi canción preferida. Las veces que te
pienso riendo con otros
firmo guerras nucleares en las aceras del
barrio donde vives.
Porque yo nunca he sabido amar sin
egoísmo,
ni pude desear la felicidad en el amor si no era mutua.
Si la
guerra era tu nombre cualquier paz,
era un campo de batallas.
Así
de triste.
Como cuando descubres que los amigos son los padres. O
recibes un correo sin posdata.
Así me hallo.
Como cuando se difumina la
cicatriz que te recuerda que fuiste niño.
Como observar que en el
banco donde nos dimos el primer beso
han puesto una rotonda,
para que
gires sin sentido buscando un amor
que se han llevado otros labios.
Así
de estúpido.
Como decir te quiero a un número que ya no existe.
O
hacer aviones de papel por si vinieras
y descubrieras que ahora tengo
miedo a volar.
Pero nunca vuelves.
Y fumo.”
-Ernesto Perez Vallejo
-Ernesto Perez Vallejo